Dar de comer al diablo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Son como uña y mugre.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Lo tragado es lo seguro.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Con el mismo cuero las correas.
Haces mal, espera otro tal.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Soltero maduro, maricón seguro.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Está mal pelado el chancho.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Buen cazador, mal labrador.
Como pecas, pagas.
Más caga un buey que cien golondrinas.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Al que da y quita le sale una jorobita.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
¿Usted qué come que adivina?
Antes son mis dientes, que mis parientes.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
A tal amo tal criado.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.