Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Ocio, ni para descansar.
Haz el bien y olvídalo.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Visitas, pocas y corticas.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
La actividad es la mercancía más conveniente
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
El tiempo de Dios es perfecto.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Al mal tiempo, buena cara.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Alcanza, quien no cansa.
Es más grande que un domingo sin paga.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Buen moro, o mierda u oro.
Te paso la pala diego
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
También de alegría se puede morir
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Tragando aunque sea saliva.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Mujer mayor, es la mejor.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Son más los días que las alegrías.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Costumbre mala, desterrarla.