Cada uno canta como le pagan.
Cuentas viejas líos y quejas.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
¿De que vas, Santo Tomas?
Agua de llena, noche de angulas.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
A la hija mala, dineros y casalla.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Mal es acabarse el bien.
En cada casa, un solo amo.
La soledad no trae felicidad.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Emborrachar la perdíz
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A golpe de mar, pecho sereno.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
El tiempo es el mejor consejero
Fruta prohibida, más apetecida.
La vida da muchas vueltas.
Con afán ganarás pan.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.