Entre hermanos que nadie meta la mano.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Refranes de viejas son sentencias.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
El que no cae, resbala.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
El ojo del amo hace más que sus manos.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Hoy arreboles, mañana soles.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Buscarle la quinta pata al gato.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Al mal segador la paja estorba.
No hay que pedirle peras al olmo.
Buena olla y mal testamento.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Regla y compás, cuanto más, más.
La unión hace fuerza.
Año de heladas, año de parvas.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Amor de corneta, de diana a retreta.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
El mejor sol es el que calienta hoy
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
O la bebes o la derramas.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Amigo lejos, amigo muerto.