De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Quien tiene arte va por todas partes.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Al que quiera saber, mentiras a él.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Que no te den gato, por liebre.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A enemigo que huye, puente de plata.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Machete caído indio muerto.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Donde dije digo, digo Diego.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Bien o mal, casado nos han.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El buen vino resucita al peregrino.
Lo que sea que suene.