Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
En largos caminos se conocen los amigos.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
A la fortuna, por los cuernos.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
A chico caudal, mala ganancia.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Escatimar y dar a putas.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Ni agradecido ni pagao.
Puta me veas y tú que lo seas.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
No es posible defenderse del aburrimiento
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.