Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Cada oveja con su pareja.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Quien madruga ojeras tiene.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Música y flores, galas de amores.
Hablar más que lora mojada.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
El mejor espejo es un ojo amigo.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Tiene más vida que un gato.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
De desagradecidos está el infierno henchido.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
De todas maneras, aguaderas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Hijo de gato caza ratón.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Esto son habas contadas.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Obra acabada, a dios agrada.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.