Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
La alegría intensa es cosa seria
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Al potro y al niño, con cariño.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
El que ríe el último, ríe mejor.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Que dulce queda la mano al que da.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ser amable es ser invencible.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El mirón, ¡chitón!.
Mientras dura, vida y dulzura.
Del reir viene el gemir.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El relajo es dulce después del trabajo.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Buena cara dice buen alma.
Burlas de manos, burlas de villanos.
¡Se nos creció el enano!
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Más aburrido que mico recién cogido.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Hombre osado, bien afortunado.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Cara de beato y uñas de gato.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El que ríe el último, ríe dos veces.