Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Lobos de la misma camada.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Hable el sabio y escuche el discreto.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Después del gusto, que venga el susto.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Del mal vino, buena borrachera.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Para el gusto se hicieron los colores.
Al pan se arrima el perro.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Tiene la cola entre las patas
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
A cada santo le llega su día.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Barbero, o loco o parlero.
La cortesía exige reciprocidad.