Bocado comido no guarda amigo.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Entendido y anotado.
No habiendo lomo, de todo como.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Beber por jarra penada, no me agrada.
No hay dos sin tres.
Caranga resucitada pica muy duro.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
El estreñido muere de cursos.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
A camino largo, paso corto.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.