Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Como chancho en misa.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Juegos de manos se van al culo.
De dientes pa'fuera.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Palabras blandas te pondrán en andas.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Grandotas aunque me peguen.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
La morena, de azul llena.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Abrojos, abren ojos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Come y bebe, que la vida es breve.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Hijo casado, vecino airado.
Amigos pobres, amigos olvidados
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Arandino, borracho fino.
Estas son de mi rodada.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
¡Qué buen culo, si fuera suyo!
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Sabio en latín y tonto en castellano.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Hablar hasta por los codos.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
De ninguno seas muy compañero.