Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Boca seca hace bolsa llena.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Proba varón, que primero es San Antón.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Amor de gato se ve por el tejado.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Alabanza propia es vituperio.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
No hay que llevar cocos al puerto.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Dar la callada por respuesta.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Con hermosura sola no se pone la olla.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Mujer precavida vale por dos.