El burro hablando de olotes.
Al endeble todos se le atreven.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Cada uno habla como quien es.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A casa nueva, puerta vieja.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
En la cancha se ven los gallos.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
A la hija casada sálennos yernos.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
A otro perro con ese hueso.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Día de agua, taberna o fragua.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Els lladres grans enforquen als petits.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ligero como el ave de San Lucas.
Faldas largas, algo ocultan.
La sugestión obra.
Casa de concejo, pajar de viejo.
El enano ve gigantes por todas partes.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Cada uno se apaña según tiene maña.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Cada cual en su corral.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
A la vejez aladares de pez.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
La alegría es gemela
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Juego de manos, rompedero de ano.
En gran casa, gran gasto se amasa.