La confianza da asco
Costurera mala, la hebra de a vara.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
La vida no es senda de rosas.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Ingratos hacen recatados.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Mujer que se queja, marido que peca
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
La buena uva hace buena pasa.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A mal de muchos, remedio de pocos.
El pecado te acusa.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El que no anda, no tropieza.
Caballo de andadura poco dura.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Buena crianza no pierde punto.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.