Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
En mal de muerte no hay médico que acierte.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Todos los extremos son malos.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
A su tiempo maduran las brevas.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Con afán ganarás pan.
El que no pierde, algo gana.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Casa sin sol, no hay casa peor.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
No por mucho pan, es peor el año.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
El deseo hace hermoso lo feo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Hacer una cosa en un avemaría.
La confianza da asco
Por San Martín, trompos al camino.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.