Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Como turco en la neblina.
Una golondrina no hace verano.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Agua mansa, traidora y falsa.
Muchos Trueno y nada de auga.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Quien no canea, calvea.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Buen comer, trae mal comer.
Carrera de caballo y parada de borrico.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Moro viejo, mal cristiano.
El estreñido muere de cursos.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Remo corto, barca pequeña.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
La fruta madura se cae sola.
A camino largo, paso corto.
Con chatos, poco o ningún trato.
Mata, que Dios perdona.
Alegría y desgracia no son eternas
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.