Más corre un galgo que un podenco.
El toro y el melón, como salen, son.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Pueblo chiquito, campana grande.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Cantando se van las penas.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
A su tiempo maduran las brevas.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Roma, acuerdos y locos doma.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Junta de pájaros, agua segura.
Amor de gato se ve por el tejado.
Donde mores no enamores.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Ama profunda y apasionadamente.
Lo que se hace de noche sale de día.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El ducado nunca huele a robado.
Dar de comer al diablo.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Gato escaldo del agua fría huye.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume