Dos cuervos no se sacan los ojos.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Estar como un gallo en paté.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Quien calladamente arde, más se quema.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
A carne de lobo diente de perro.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Dando dando, palomita volando.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Hay gustos que merecen palos.
Hacer del san benito gala.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
En la cancha se ven los gallos.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Quien quita lo que da, al infierno va.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
A mucho vino, poco tino.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Te conozco, pajarito.
Riñas de enamorados, amores doblados.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
A cualquier cosa llaman rosa.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Por San Miguel se cata la miel.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.