Para San Antón, gallinita pon.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Besugo de enero vale un carnero.
Alegría amagada, candela apagada.
Quien tiene arte va por todas partes.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Otra cosa es con guitarra
No está bien el fuego junto a las estopas.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Despedida de borrachos.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
¿Fiado?. Mal recado.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Con pan y vino, se anda el camino.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Ligero como el ave de San Lucas.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.