Cojo con miedo, corre ligero.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Dando dando, palomita volando.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Ve tu camino para no tropezar.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Más verga que el Trica programando.
El que quiera peces que se moje el culo.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
La admiración alaba, el amor es mudo
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
A enemigo que huye, puente de plata.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
La ocasión asirla por el guedejón.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Burla pesada, en veras acaba.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Con el amor está el temor
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Los difuntos, todos juntos.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.