Aire de Levante, agua delante.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
En la causa está el remedio.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Hacer de toda hierba un fardo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Los pensamientos no pagan peaje
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
La muerte nos iguala a todos.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Juicios tengas, y los ganes.
Sin padrino no hay bautizo.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
El que bien ama, tarde olvida.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
La muerte todas las cosas iguala.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Los golpes hacen silencio.
El que anda en silencio, cazar espera.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Con pan y vino, se anda el camino.
La envidia es una mala consejera.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande