Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La necesidad tiene cara de hereje.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Sin trabajo no hay recompensa.
Los vicios no necesitan maestro.
A cada rey su trono.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Esto está en chino.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El trabajo por la mañana vale oro.
Del ahogado, el sombrero.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Bueno es caer para más valer.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Hazte la fama y échate a la cama.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Más haces callando que gritando.
Frio, frio, como el agua del rio.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
No hay mayor tontería que reñir.
Chocolate que no tiñe, claro está
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Calienta más el amor que mil fuegos
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Al son que me tocan bailo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Más querría un dinero que ser artero.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?