Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Año nuevo vida nueva.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Más vale bueno que mucho.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
La suerte es de los audaces.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
La experiencia es a veces dolencia.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
La ingratitud embota la virtud.
Al que obra bien, bien le va.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Desee bien, sea bueno.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
No falta de que reirse.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
A buen bocado, buen grito.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Feo, pero con suerte.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.