Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Sin virtud poco vale la salud.
Un ruin ido, otro venido.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
El que nace postrero, llora primero.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Una obra acabada, otra empezada.
Con pedantes, ni un instante.
Juntos pero no revueltos.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Hablando se entienden los blancos.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Más vale maña que fuerza.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El que da primero da dos veces.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Esto son habas contadas.
Más vale una imagen que cien palabras.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Los enamorados, no ven a los lados.
Es puerco de la misma manada.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
No hay pero que valga.
Despacio, que llevo prisa.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Va como honda que lleva el diablo.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.