Idos y muertos, olvidados presto.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Hablen cartas y callen barbas.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El borriquito delante, para que no se espante.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Sacar las castañas del fuego.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Deja al menos un huevo en el nido
Mallorquina, puta fina
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Me cortaron las piernas.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Ahora adulador, mañana traidor.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Aire gallego, escoba del cielo.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Hijos casados, trabajo doble.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Pa'trás como las del marrano.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.