Por San Lucas, a Alcalá putas.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Depende de cómo caigan las cartas
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Abriles y condes, los más traidores.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Educación y pesetas, educación completa.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Navarro, ni de barro
Escatimar y dar a putas.
La fantasía es la loca de la casa
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Buena burra hemos comprado.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El que no chilla, no mama.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Enero desaloja las camas
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.