Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Real ahorrado, real ganado.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Criados, enemigos pagados.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Quien no tiene quiere más.
Le debe a cada santo una vela.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Hacer el agosto.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Sé osado y serás afortunado.
Vino y pan andar te harán.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Yerro es ir de caza sin perro.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Al pan se arrima el perro.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El que espera desespera.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Antes di que digan.
La espina saldrá por donde entró.
Cada mochuelo, a su olivo.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Hay que amarrar el tamal.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.