Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El que venga atrás que arree.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Fraile convidado echa el paso largo.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Es ley la que quiere el rey.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
De sabios es variar de opinión.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Moza franca, bien juega el anca.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Barbas mayores quitan menores.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
A tres azadonadas, sacar agua.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El que con cojos anda se llama bastón.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Hacer enseña a hacer.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
La boda de los pobres, toda es voces.
Buen lector, mal escribano.