La tradición y los platos se hicieron para romperse.
No de plata sino de barro.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Ser lento en dar es como negar.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Navarro, ni de barro
Sin harina no se camina.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
De casa del abad, comer y llevar.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Se está ahorcando con su propia soga.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Dos capitanes hunden el barco.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
De buena harina, buena masa.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Criados, enemigos pagados.
Pedir peras al olmo.
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