Quien quita lo que da, al infierno va.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
A brutos da el juego.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El triunfo de los crueles es breve
Abre la boca que te va la sopa.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Enero desaloja las camas
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Al ingrato con la punta del zapato.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.