Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
El amor reina sin ley
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Más corre un galgo que un podenco.
Mujer desnalgada es hombre.
Ser más bueno que el pan.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
La risa va por barrios.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Lo prometido es deuda.
A barbas honradas, honras colmadas.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Agrandado como alpargata de pichi.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
O la bebes o la derramas.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.