Llevar más palos que el burro de un yesero.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Hacer favores, empollar traidores.
El que tiene salud es rico.
Ruego de Rey, mandato es.
Armas y dineros buenas manos quieren.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El que rompe viejo, paga nuevo.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Irse a chitos.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Te paso la pala diego
De Jaén, o fuleros o malajes.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La noche es capa de pecadores.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Están más concentraos que un jugo de china.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Manda, manda, Pedro y anda.
Corre más una loca en chanclas.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
De buena casa, buena brasa.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Año de pitones, año de cabrones.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Qué buenos semos, mientras comemos.