Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Cuanto más pobre, más hijos.
Hermanos hay tanto por hacer!
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
A donde fueres haz lo que vieres.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Dame pan y llámame perro.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Dios nos coja confesados.
Faena acabada, faena pagada.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Amor breve, suspiros largos
A falta de pan, buenas son tortas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
La mujer es gente en la letrina.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
La lima, lima a la lima.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Quien sabe, sabe.
El que se brinda se sobra.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Mujer que se queja, marido que peca
Cada uno habla como quien es.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Mejor prevenir que lamentar.
Amores nuevos olvidan los viejos.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
A cada santo le llega su día.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
En tiempo de verano, el capote con su amo.