Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Bicho malo nunca muere.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Fruto vedado el más deseado.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Tanto nadar para morir en la orilla.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Fíate del santo y no le prendas vela.
A mala cama, buen sueño.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
No es por el huevo, sino por el fuero.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Sol de invierno caliento poco.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Bueno es caer para más valer.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.