Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
El que tiene buba, ése la estruja.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Si culo veo, de culo me da deseo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
La lealtad se paga.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Las malas nuevas, pronto llegan.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Para creer hay que querer creer
Más vale algo que nada.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
La hambre no tiene aguante.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Al potro que le alabe otro.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Amor de asno, coz y bocado.
Hierba segada, buen sol espera.
Bebe y ata la bota.
El amor no hace hervir la olla
Poco y en paz, mucho se me haz.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Bien está cada piedra en su agujero.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Una buena campana se siente de lejos.