No pica la abeja a quien en paz la deja.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Más vale loco que necio.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
No gastés pólvora en chimancos.
Quien ama, teme.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
El trabajo duro purifica el espíritu.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Mal haya la pájara que en su nido caga.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Los amantes que se pelean, se adoran
Para bien morir, bien vivir.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Aire colado, a muchos ha matado.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
La tos seca es de la muerte trompeta.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A más vivir, más sufrir.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.