Saco de yerno, nunca es lleno.
El amor gobierna su reino sin espadas.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
De casa del abad, comer y llevar.
Buena mula, mala bestia.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Lo que se da no se quita.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Los justos pagan por pecadores.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
El blanco hielo de agua es mensajero
No es quejido, sino que jode.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Hay confianzas que dan asco.
Ir uno de infantería.
Tiene más miedo que vergüenza.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El tiempo no perdona a nadie.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Dan darán, dicen las campanas.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
El verano muere siempre ahogado
Por los cuernos se agarra el toro.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
A la fuerza, ni los zapatos entran.