Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Esta más caliente que pepita en comal.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Faena acabada, faena pagada.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
A amo ruin, mozo malsín.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
A cada santo su vela
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Que todo es ilusión menos la muerte.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Daño merecido, no agravia.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Bien te quiero y mal te hiero.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Al ingrato con la punta del zapato.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Más da el duro que el desnudo.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Al último siempre le muerde el perro.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Sin precio no se han las mujeres.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Desde torre o azotea, bien se otea.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.