Cavas tu tumba con los dientes.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El hombre nació para morir, es mortal.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Alma sin amor, flor sin olor.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Te casaste, te frego.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
El que está en el lodo querría meter a otro.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Al hombre de rejo, vino recio.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Si vas a morir, muere llenito.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
A los enemigos bárreles el camino.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Araña muerta, visita cierta.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.