Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La muerte regalos no prende.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
A lo que se quiere bien, se castiga.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Hace un frío que se hielan las palabras.
La soga, tras el caldero.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Ocio, ni para descansar.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
La gloria del amante es la persona amada.
Casa sin madre, río sin cauce.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Burla pesada, en veras acaba.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
De los muertos no se hable sino bien.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El que fía, o pierde o porfía.
Las letras con sangre entran.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Al mal hecho, ruego y pecho.
A quien labora, Dios lo mejora.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Voz del pueblo, voz del cielo.