Donde no hay pan, se va hasta el can.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Confesión obligada, no vale nada.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El amor verdadero entra por el agujero.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Perfecto solo Dios.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
La pisada del amo, el mejor abono.
No calientes horno para que cueza otro.
A consejo de ruin, campana de madera.
Codicia mala, el saco rompe.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Pecado callado, medio perdonado.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Contigo me entierren, que me entiendes.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Mas vale buena muerte que mala vida.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El mal llama al mal.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
No me tientes Satanás.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Obra acabada, a dios agrada.
Ama profunda y apasionadamente.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
A ruin, ruin y medio.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.