La confianza mató a su amo.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Al roto, patadas y porotos.
De suerte contentos, uno de cientos.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A misa temprano nunca va el amo.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Hijos y mujer añaden menester.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Ni en pelea de perros te he visto
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Torta en masa bien se pasa.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Presto se va el cordero como el carnero.
Estoy hasta las manos.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Entre amigos no hay cumplidos.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
El que nada sabe, de nada duda.
Más feliz que marica con dos culos.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El sueño es alimento de los pobres.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Ave por ave, el carnero si volare.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.