Con viuda o soltera, lo que quieras.
Quien hace, aplace.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Poco mal y bien quejado.
Las grandes penas no se quejan.
El río, por donde suena se vadea.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
La ingratitud embota la virtud.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Ofrecer el oro y el moro.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Arroz que no se menea, se quema.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Otoño entrante, barriga tirante.
El ojo quiere su parte
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Poco dinero, poco sermón.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Con promesas no se cubre la mesa.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Ese no es santo de mi devoción.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
¡A darle que es mole de olla!
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Refregadas, duelen más las llagas.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.