Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Lancha La no pasa en balde.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
En Mayo regresa el rebaño.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
El oficio quita el vicio.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
De la esperanza vive el cautivo.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El tiempo no perdona a nadie.
Boca seca hace bolsa llena.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
El que quiera honra, que la gane.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Cabra coja, mal sestea.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra