Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Quien se excusa se acusa.
El que mucho ofrece, poco da.
Santo Tomás, una y no más.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
A gran salto, gran quebranto.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Buey harto no es comedor.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El que muere, se libra de lo que debe.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Haz lo que haces.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Dame pan y dime tonto.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Tiene el sartén por el mango.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Se llena antes el ojo que el papo.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Ser feliz como pez en el agua
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Nadie da duros a cuatro pesetas.
El pescador de caña, más come que gana.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Estos son polvos de aquellos lodos.