Este afán renovador, cambia malo por peor.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Más ordinario que una monja en guayos.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Sin pito y sin flauta.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Hombre viejo no necesita consejo.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Donde no hay, los ladrones no roban.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
En el peligro se conoce al amigo.
A cada pez le llega su vez.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Quien baila y canta, su pena espanta.
El necio cree que todo lo sabe.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.