Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Barájamela más despacio.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Comer y rascar todo es empezar.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Cabeza calva, peinada antes del alba.
En almoneda, ten la boca queda.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Los burros prefieren la paja al oro.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Alegría amagada, candela apagada.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Borrón de escribano no es sin engaño.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Costumbre mala, desterrarla.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
La lengua es el azote del culo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
De bajada todos los santos ayudan
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
El que come tierra, carga su terrón.
Barro y cal, encubre mucho mal.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Este se mete como Juan por su casa.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Casa de esquina, para mi vecina.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.