En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La cortesía exige reciprocidad.
Maestre por maestre, seálo éste.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Agua fina saca la espina.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Cada quien, con su cada cual.
Escarba la graja, mal para su casa.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Bragueta abierta pájaro muerto.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Entre bueyes no hay cornadas.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
A feria vayas que más valgas.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
El miedo guarda la viña.
No se cazan liebres tocando almireces.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Dejar al gato con el pescado.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Ni miento ni me arrepiento.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
A misa temprano nunca va el amo.
El que manda, no va.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Cambiar de opinión es de sabios.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Nadie da sino lo que tiene.
¡Chínchate un ojo!
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Freno dorado no mejora el caballo.
El hombre propone y Dios dispone.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Del mal pagador, siquiera en pajas.