Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Codicia mala, el saco rompe.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Idos y muertos, olvidados presto.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Cada hombre deja sus huellas.
Como la espada, así la vaina.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
¿De que vas, Santo Tomas?
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Amigo de todos, loco con todos
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Bebe y ata la bota.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Escatimar y dar a putas.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
La cabeza blanca y el seso por venir.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.