Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Febrerillo, mes loquillo.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Ponerle el cascabel al gato.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Como la espada, así la vaina.
Más feliz que marica con dos culos.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Dar carne al lobo.
Viejos los cerros y reverdecen
Donde entra beber, sale saber.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Mala cosa nunca muere.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Te conozco, pajarito.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Gallina que canta, de poner viene.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Lo dicho, dicho está.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Demasiada alegría es dolorosa
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.